En Leticia hay dos temporadas y las marca el nivel del río, no la lluvia: el verano (de mayo a octubre, con el río bajo) y la creciente (de noviembre a abril, con el río alto y el punto máximo en abril). Para una primera vez lo más cómodo es el verano, sobre todo de julio a septiembre; si buscas selva inundada y kayak entre los árboles, la creciente. No hay una mejor época para todos: depende de la experiencia que quieras vivir.
Soy Sergio Rojas, guía de turismo en Leticia. La pregunta que más me hacen antes de reservar es «¿cuándo es mejor ir?». Mi respuesta honesta es que la pregunta útil no es «cuál es mejor», sino «¿mejor para qué?». Esta guía te ayuda a elegir.
Guía actualizada en octubre de 2026
- Verano (mayo a octubre): el río baja. Aparecen playas de arena blanca, senderos secos y más fauna a la vista.
- Creciente (noviembre a abril): el río sube. La selva se inunda y el viaje se hace más por agua.
- No hay una mala época: cambia el paisaje y lo que puedes hacer, no la calidad del viaje.
- Para elegir bien: piensa qué quieres ver, cuántos días tienes y compra el vuelo con anticipación.
Cómo funcionan las dos temporadas
En Leticia no hay cuatro estaciones como en un clima templado. Lo que define el viaje no es el invierno ni el verano, sino el comportamiento del río Amazonas. Hay meses en que el agua entra a grandes zonas del bosque y permite rutas acuáticas más profundas, y meses en que el río baja, aparecen orillas y playas y algunos senderos se pueden caminar.
El Amazonas no sube ni baja por la lluvia de Leticia. Lo mueven las lluvias en los Andes peruanos, a cientos de kilómetros al oeste: cuando aumentan, el río crece e inunda la selva baja; cuando disminuyen, el río desciende. La diferencia entre el nivel más alto y el más bajo del año puede llegar a unos 8 metros, y transforma por completo el paisaje: donde había agua hay tierra, y donde había selva sumergida aparecen playas.
Verano: de mayo a octubre
A partir de mayo el río empieza a bajar desde su punto más alto. El descenso se acelera hacia junio, julio y agosto, y alcanza su nivel más bajo en agosto y septiembre. El verano termina a finales de octubre.
Lo mejor del verano
- Playas de arena blanca frente a Leticia y Puerto Nariño: nadar, descansar y ver el atardecer desde la orilla. Solo existen cuando el agua baja.
- Senderos secos y transitables: caminatas más largas y cómodas, sin tanto barro.
- Fauna más concentrada en los cauces principales: los delfines son más fáciles de ver desde la lancha.
- Mejor luz para fotografía y cielos más despejados.
- Pesca de pirañas en su mejor momento, en los lagos de Tarapoto.
A tener en cuenta
- Agosto y septiembre son los meses más concurridos, con más turistas (muchos europeos de vacaciones) y vuelos más caros.
- El kayak en selva inundada no está disponible: esa actividad necesita agua alta.
- El calor en agosto y septiembre puede llegar a 37 °C, con sensación térmica de 40 °C o más. Hidratarse es una necesidad.
Creciente (aguas altas): de noviembre a abril
En noviembre y diciembre el río ya está creciendo, aunque todavía no está alto: sus niveles son mayores que en agosto y septiembre. Sigue subiendo en los meses siguientes y alcanza su punto más alto en abril, la temporada de inundación más alta del año. Con el agua alta aparecen las várzeas, los bosques inundables donde los árboles emergen del agua y la selva parece flotar.
Lo mejor de la creciente
- Kayak y canoa entre los árboles de la selva inundada: remar con delfines a pocos metros es una de las experiencias más extraordinarias del Amazonas colombiano. En la programación de Amazonas Jungle Tours, el kayak se hace de finales de enero a principios de junio.
- Lagos de Tarapoto en su máximo nivel, y recorridos fluviales por canales y lagos interiores que en verano no existen.
- Paisajes únicos: agua que refleja el cielo y una selva que parece flotar.
- Menos turistas y vuelos más accesibles que en agosto.
A tener en cuenta
- No hay playas: las orillas quedan bajo el agua.
- Más mosquitos cerca de las zonas inundadas.
- Las caminatas dependen del operador: con uno que también trabaje en tierra firme se puede caminar todo el año; sin él, no.
El calendario mes a mes
Esquema ilustrativo del comportamiento típico del río, no una medición. La forma se basa en datos oficiales de referencia del río Amazonas.
- Noviembre a enero: el río ya sube, sin estar alto todavía. 4 a 5 días recomendados.
- Febrero y marzo: el agua sigue subiendo y el kayak en selva inundada ya es posible. 5 días.
- Abril: el punto más alto del año, con la mayor inundación. 5 a 6 días.
- Mayo: empieza el verano; el río comienza a bajar. 5 días.
- Junio y julio: el río baja con fuerza; aparecen las primeras playas y los senderos secos. 5 días.
- Agosto y septiembre: el nivel más bajo del año y las playas en su máxima extensión; más calor y más turistas. 4 días.
- Octubre: fin del verano; el río empieza a recuperarse y hay menos gente. 4 días.
Verano o creciente: qué cambia
Caminatas
En el verano los senderos quedan más firmes y las caminatas cobran más protagonismo. En la creciente algunas zonas de selva se vuelven intransitables a pie, pero un operador que trabaja en tierra firme además de las várzeas permite caminar los 365 días del año.
Navegación y kayak
Con el agua alta la navegación es la protagonista: se entra a sectores que en otros meses no tienen el mismo acceso y el kayak o la canoa se vuelven una experiencia especial. Con el río bajo, la navegación por lagos y quebradas pequeñas es más limitada.
Fauna
Los delfines rosados y grises se pueden ver todo el año. En verano están más concentrados en los cauces principales y son más fáciles de seguir desde la lancha; en la creciente se adentran en los lagos y en la selva inundada, donde el avistamiento en kayak es más inmersivo pero menos predecible. Ninguna temporada garantiza avistamientos: pesan más la ruta, el guía y el tiempo disponible.
Fotografía
Las dos son excelentes, por razones distintas. La creciente ofrece reflejos, canoas y bosque inundado; el verano, el contraste de las playas, los senderos y una luz más limpia.
Qué época encaja contigo
- Primera vez en el Amazonas: el verano. Es más accesible, los senderos están en mejores condiciones y la fauna está más concentrada. Julio a septiembre suele ser un punto de partida muy equilibrado.
- Segunda visita o algo diferente: la creciente. El kayak en selva inundada no se parece a nada de lo que hayas vivido en el Amazonas. Marzo y abril son los meses de más agua.
- Familias con niños: el verano es más cómodo: senderos secos, playas donde bañarse y más actividades en tierra.
- Presupuesto ajustado: la época importa menos que la anticipación: compra el vuelo con semanas o meses de antelación. Si puedes evitar agosto, mejor.
- Fotografía: cualquiera de las dos; elige según la imagen que tengas en la cabeza (reflejos y selva inundada, o playas y senderos).
Cuántos días según la temporada
La duración importa en cualquier época, y más en el Amazonas, donde el viaje necesita tiempo para desplegarse. Tres días son el mínimo razonable para la mayoría de viajeros y cuatro días son lo ideal: combinan navegación, selva, comunidades indígenas y fauna sin ir con prisa. Si tu vuelo llega tarde o quieres ir con calma, cinco.
- En verano no conviene pasar de unos 5 días: con el río bajo hay menos lagos accesibles y la experiencia puede volverse repetitiva.
- En creciente vale la pena un día más (5 a 6 en abril), porque la navegación y el kayak suman recorridos.
- Un tour de 2 días sirve como una primera introducción si tu tiempo es muy limitado, pero puede quedarse corto.
El clima real y qué llevar
Leticia es cálida, húmeda y tropical todo el año. La temperatura normal va de 25 a 32 °C, con picos de 37 °C en agosto y septiembre. La lluvia puede aparecer en cualquier mes, de mañana, de tarde o de madrugada. Por eso, en cualquier época conviene llevar ropa liviana de secado rápido, protección para la lluvia, repelente, protector solar y una mochila pequeña y práctica.
Agosto: el mes más pedido
Agosto es parte del verano y es el mes de mayor afluencia: el río está casi en su punto más bajo, las playas están en su máxima extensión y llegan muchos viajeros, sobre todo europeos. Es una época muy interesante, pero no es la mejor para todos: el calor es intenso y los vuelos y alojamientos se llenan. Si vas, reserva con mucha anticipación.
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Preguntas frecuentes
¿Cuáles son las dos temporadas del Amazonas en Leticia?
El verano (de mayo a octubre), con el río bajo y las playas, y la creciente o aguas altas (de noviembre a abril), con el río alto y la selva inundada. El nivel más bajo es en agosto y septiembre; el más alto, en abril.
¿Cuál es la mejor época para viajar a Leticia Amazonas?
Depende de lo que busques. Para una primera vez, el verano (sobre todo de julio a septiembre) suele ser lo más cómodo. Para selva inundada y kayak entre los árboles, la creciente, con su mejor momento hacia abril.
¿Llueve todo el año en Leticia?
Sí. Llueve todos los días del año, en cualquier temporada, normalmente un aguacero de más o menos una hora que pasa y se despeja. Lo que cambia entre temporadas es el nivel del río, no la lluvia local.
¿Qué diferencia hay entre aguas altas y verano?
En aguas altas el río sube, la selva se inunda y el viaje es más acuático (kayak, canoa, lagos). En verano el río baja, aparecen playas y los senderos se pueden caminar más. Cada una es una versión distinta del Amazonas.
¿Qué temporada es mejor para las caminatas por la selva?
El verano, porque los senderos están más firmes. Con un operador que trabaje también en tierra firme se puede caminar todo el año.
¿Qué temporada es mejor para navegar y hacer kayak?
La creciente. Con el agua alta se navega por sectores que en otros meses no tienen acceso y el kayak entre los árboles de la selva inundada es posible.
¿Se pueden ver delfines en cualquier época?
Sí, todo el año. En verano están más concentrados en los cauces principales; en la creciente se adentran en los lagos y la selva inundada. Ninguna temporada garantiza avistamientos.
¿Cuántos días necesito según la temporada?
Tres días son el mínimo razonable y cuatro lo ideal. En verano no conviene pasar de unos cinco; en creciente, sobre todo en abril, cinco o seis permiten más recorridos.
¿Es buena idea viajar en agosto?
Sí, puede ser muy interesante, pero no es mejor para todos: es el mes más concurrido, con más calor y vuelos más caros. Si vas, reserva con mucha anticipación.