Bancos de arena del río Amazonas durante la época seca

Cuándo viajar

Amazonas en verano: guía práctica (mayo a octubre)

Existe un momento del año en que el río Amazonas revela algo que pocos imaginan cuando piensan en la selva: sus playas. Es el verano, de mayo a octubre: kilómetros de arena blanca, fauna concentrada en los cauces y senderos transitables. Por eso es la época que eligen casi todos los viajeros que llegan a Leticia por primera vez.

Soy Sergio Rojas, guía de turismo en Leticia. Pero hay cosas que nadie te cuenta antes de reservar. Esta guía lo hace.

Guía actualizada en octubre de 2026

El ciclo del río: por qué baja el Amazonas

El Amazonas no sube ni baja por las lluvias locales de Leticia. Lo que mueve el nivel del río son las precipitaciones en los Andes peruanos, cientos de kilómetros al oeste. Cuando esas lluvias menguan, el agua que alimenta el sistema amazónico disminuye, el río desciende y la selva baja queda expuesta.

Ese descenso puede ser de hasta unos 8 metros entre el nivel más alto y el más bajo del año. Ocho metros que transforman el paisaje: donde había agua hay tierra, donde había tierra sumergida aparecen playas, y los senderos que en la creciente estaban bajo el río vuelven a ser transitables.

¿Cuándo es exactamente el verano?

El río empieza a descender en mayo. El proceso se acelera en junio, julio y agosto, y alcanza su punto más bajo en agosto y septiembre. El verano termina a finales de octubre; en noviembre y diciembre el río ya está creciendo otra vez, aunque todavía no esté alto.

  • Mayo a julio: el río baja; aparecen las primeras playas y los senderos se secan.
  • Agosto y septiembre: el pico del verano, con las playas en su máxima extensión, más calor y más turistas.
  • Octubre: el fin del verano; el río empieza a recuperarse y hay menos gente.

El clima real en verano

Hay una verdad que los viajeros descubren al llegar: en el Amazonas llueve todos los días del año. El verano no es sinónimo de tiempo seco permanente. Lo normal, en cualquier época, es un aguacero de aproximadamente una hora al día, de mañana, de tarde o de madrugada: cae, para, el cielo se despeja y el día sigue.

  • Temperatura: entre 25 y 32 °C en condiciones normales. En agosto y septiembre puede llegar a 37 °C, con sensación térmica de 40 °C o más: es un calor húmedo y denso, diferente al de la costa o los llanos. Hidratarse constantemente es una necesidad.
  • Cielos: más despejados que en la creciente, con mejor luz para fotografía y más horas de sol aprovechable.

Las playas del río: el gran secreto

Si hay una sola razón para elegir el verano, es esta: las playas del río Amazonas. Frente a Leticia, frente a Puerto Nariño y a lo largo de los afluentes emergen arenas blancas cuando el agua baja, y desaparecen por completo cuando vuelve a subir.

No son playas de turismo masivo: son espacios naturales y silenciosos, donde el único telón de fondo es la selva y el río más grande del mundo. Se puede nadar (con supervisión del guía), descansar y ver el atardecer desde la orilla. Los mejores puntos están frente a Puerto Nariño y en los afluentes que se visitan en los tours fluviales.

Bancos de arena del río Amazonas durante la época seca

Fauna en verano: más fácil de ver

Con el agua alta de la creciente, los animales se dispersan por kilómetros de selva inundada. Con el río bajo, los peces se concentran en los cauces principales, y detrás de los peces van los depredadores.

Los delfines rosados y grises son los más beneficiados desde la perspectiva del turista: en verano están en el río principal, en el lago Tarapoto y en los cauces accesibles desde la lancha, y son más predecibles, más fáciles de seguir y más cercanos. Lo mismo vale para las aves: la vegetación de ribera es menos densa y el ángulo de visión desde el bote es mejor.

Los loros del Parque Santander, que llegan en bandadas cada tarde alrededor de las 5 p. m., son un espectáculo que no depende de la temporada; pero la luz de los atardeceres del verano los vuelve especialmente fotogénicos.

Delfín gris de río asomando en las aguas del Amazonas
Delfín gris del Amazonas

Ventajas y desventajas del verano

Ventajas

  • Movilidad en tierra: los senderos secos permiten caminatas más largas y cómodas, con acceso a comunidades y zonas de selva que en la creciente quedan limitadas.
  • Playas fluviales, exclusivas de esta temporada: nadar, descansar y fotografiar el atardecer desde la orilla.
  • Visibilidad animal: fauna más concentrada, más predecible y más accesible desde la embarcación.
  • Fotografía: mejor luz y cielos más despejados.
  • Pesca deportiva: la concentración de peces hace que la pesca de pirañas en los lagos de Tarapoto sea especialmente productiva.

Desventajas que debes conocer

  • Agosto es temporada alta: el mes más seco es también el más concurrido y el más caro en vuelos. Leticia se llena de viajeros, principalmente europeos en vacaciones. La solución: reservar con mucha anticipación o elegir julio u octubre como alternativas de igual calidad.
  • El kayak en selva inundada no está disponible: remar entre los árboles sumergidos requiere agua alta. Esa actividad es exclusiva de la creciente.
  • El calor de agosto y septiembre: las horas del mediodía son intensas. Un buen tour trabaja con las mañanas y las tardes para las actividades principales. Sin protector solar y sin hidratación disciplinada, el cuerpo lo resiente.

Mes a mes: cuándo ir y cuántos días

  • Mayo: apenas empieza el verano; el río baja desde su punto más alto (abril), así que todavía está alto. 5 días recomendados.
  • Junio: el río baja; primeras playas y transición. 5 días.
  • Julio: bajó bastante; playas, senderos y menos turistas. 5 días.
  • Agosto: pico del verano; playas máximas y fauna concentrada. 4 días.
  • Septiembre: nivel más bajo; máxima sequía y menos turistas que en agosto. 4 días.
  • Octubre: final del verano; el río empieza a recuperarse y en noviembre ya inicia la creciente; excelente relación calidad-precio. 4 días.

En pleno pico del verano no conviene pasar de unos 5 días: con el río bajo hay menos lagos accesibles y la experiencia puede volverse repetitiva.

Actividades del verano

  • Playas del río Amazonas: nadar, descansar y fotografiar. Aparecen a medida que el río baja y están en su máximo en agosto y septiembre.
  • Avistamiento de delfines desde lancha: el lago Tarapoto y el recorrido Leticia–Puerto Nariño son los mejores puntos; la salida es a las 7:00 a. m. desde el puerto civil de Leticia.
  • Caminatas en senderos secos: la selva a pie, con guías que conocen cada planta y cada animal. Se puede hacer todo el año, pero en verano los senderos están en sus mejores condiciones.
  • Pesca de pirañas en los lagos de Tarapoto, con guías locales que enseñan la técnica tradicional.
  • Safari nocturno: caimanes, aves nocturnas e insectos luminosos; los senderos secos permiten más movilidad. La linterna es obligatoria.
  • Escalada de árboles en Tanimboca u Omagua, a 11 km de Leticia: hasta 35 metros de altura, con rappel, tirolesa y puentes colgantes. Está disponible todo el año.
  • Espectáculo de loros en el Parque Santander: gratis, diario, a las 5:00 p. m.

Qué llevar en esta temporada

  • Repelente con DEET: en cualquier temporada, el número uno.
  • Protector solar SPF 50+: en verano el sol es más intenso.
  • Botas de caucho, no de trekking: el barro amazónico destruye las de trekking y las de caucho protegen de serpientes.
  • Ropa clara de secado rápido, de manga larga, y sombrero de ala ancha.
  • Poncho: llueve una hora al día en cualquier temporada.
  • Bolsas secas impermeables para los aparatos electrónicos, linterna y batería externa.
  • Mochila de 25 a 30 litros: hay que caminar hasta el río y las maletas de ruedas son un problema real.

La decisión final

El verano es la puerta de entrada más cómoda al Amazonas. No porque la creciente sea inferior (es extraordinaria de otra manera), sino porque para quien llega por primera vez a la selva, tener senderos secos, animales concentrados, playas y buena luz hace que la experiencia sea más accesible y más fácil de disfrutar, sin que la logística consuma energía.

Si tienes que elegir para una primera vez, elige el verano. Y cuando vuelvas, porque vas a volver, elige la creciente.

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Preguntas frecuentes

¿Cuándo es exactamente el verano en el Amazonas colombiano?

De mayo a finales de octubre, con el punto más bajo del río en agosto y septiembre. Mayo a julio son ideales para empezar; agosto y septiembre son el pico; octubre es excelente y con menos turistas.

¿Llueve en el verano del Amazonas?

Sí. En el Amazonas llueve todos los días del año, también en verano. Lo normal es aproximadamente una hora de lluvia al día que cae, para y no vuelve hasta el día siguiente. El patrón es igual en verano y en creciente: lo que cambia es el nivel del río.

¿Cuántos días son suficientes para el verano?

Cuatro días es el punto ideal; en mayo, junio y julio se puede extender a cinco. Más de cinco días en pleno pico puede volverse repetitivo porque el kayak en selva inundada no está disponible.

¿Se puede nadar en el río Amazonas en verano?

Sí, y es el mejor momento. A medida que el río baja emergen playas naturales donde es posible nadar con supervisión del guía.

¿Es mejor el verano o la creciente para ver delfines?

Los delfines se pueden ver todo el año. En verano están más concentrados en los cauces principales, lo que facilita el avistamiento desde la lancha. En la creciente se adentran en los lagos y la selva inundada, donde el avistamiento en kayak es más inmersivo pero menos predecible.

¿Se puede hacer kayak en verano?

En la selva inundada no: con el río bajo no hay agua suficiente. Esa actividad es exclusiva de la creciente.

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